Dificultad
FácilTiempo de cocción
15-20 minutosIngredientes (para 4-6 personas):
- 2 tomates maduros medianos
- 1 cabeza de ajos
- 30 g de almendras tostadas
- 30 g de avellanas tostadas
- 1 rebanada de pan seco o ligeramente tostado
- 1 ñora hidratada (o 1 cucharada de pulpa de ñora)
- 120–150 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de vinagre de vino
- Sal al gusto
- Pimentón dulce (opcional, una pizca)
- Asa los tomates y la cabeza de ajos en el horno o en una sartén hasta que estén bien blandos y tostados por fuera.
- Hidrata la ñora en agua caliente durante 10 minutos y raspa la pulpa con una cuchara.
- Tuesta ligeramente el pan si aún está blando.
Consejos:
No uses tomate crudo. El tomate asado aporta dulzor y profundidad, clave en la salsa.
- Pela los tomates y los ajos asados.
- Coloca en un recipiente: tomates, ajos, frutos secos, pan, pulpa de ñora y una pizca de sal.
- Tritura lentamente, añadiendo el aceite poco a poco hasta lograr una textura espesa pero ligada.
- Incorpora el vinagre y rectifica de sal.
- Ajusta el aceite si la salsa queda demasiado densa.
Consejos:
La romesco mejora con reposo. Prepárala con unas horas de antelación y guárdala tapada en frío.
Presentación del plato
Sirve la salsa romesco en un cuenco amplio, a temperatura ambiente.
Debe ser lo bastante espesa para que se adhiera al calçot al mojarlo, sin gotear en exceso.
Acompaña siempre los calçots calientes y pan para no dejar nada en el plato.
Nota: Cada salsa romesco tiene su propio matiz: la tonalidad final puede variar según el punto de tostado del tomate y los frutos secos, el tipo de ñora utilizada y la cantidad de aceite incorporado, sin que ello afecte a su carácter ni a su sabor auténtico.
Consejos:
Si resulta demasiado fuerte de ajo, añade un poco más de tomate asado o una cucharada extra de aceite.
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