Las causas más habituales
Que el pollo suelte agua puede deberse a varios factores:
- Exceso de humedad superficial. Si no secas la pieza antes de cocinarla, el agua se libera al contacto con el calor.
- Temperatura baja. Si la sartén no está suficientemente caliente, la carne no se sella y empieza a liberar jugos.
- Sobrecargar la sartén. Si colocas muchas piezas juntas, la temperatura baja de golpe y el pollo se cuece en su propio líquido.
- Descongelación incorrecta. Si el pollo se descongela rápidamente o mal escurrido, retiene más agua en superficie.
También influye la calidad y el tipo de crianza. Una carne fresca y bien manipulada mantiene mejor su textura al cocinarse.
En Carniceries Delicies L'Avinguda - Terrassa, puedes consultar sobre el origen del producto y elegir piezas adecuadas según la técnica que vayas a usar.
Para que el pollo se dore, necesita calor suficiente y espacio en la sartén.
Cómo conseguir un buen sellado
Para evitar que el pollo suelte exceso de agua:
- Sécalo con papel antes de cocinar.
- Precalienta bien la sartén.
- Añade el pollo cuando el aceite esté caliente.
- No lo muevas constantemente.
- Cocina en tandas si es necesario.
Si quieres que quede dorado, el objetivo es sellar la superficie rápidamente. Una vez sellado, puedes bajar ligeramente el fuego para terminar la cocción.
En el horno ocurre algo parecido: si la temperatura es demasiado baja al inicio, el pollo libera líquido en lugar de dorarse.
Pequeños ajustes en la técnica marcan una gran diferencia en el resultado final.
Controlar la temperatura es la clave para pasar de cocer a dorar.
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