Dificultad
MediaTiempo de cocción
50 minutosIngredientes (para 4 o 6 raciones)
- 3 cebollas grandes
- 50 g de almendras crudas peladas
- 1 diente de ajo
- 500 ml de caldo suave (pollo o verduras)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal, al gusto
- Pimienta negra (opcional)
Primeros pasos de preparación
- Pela las cebollas y córtalas en cuartos.
- Pela el ajo.
- Coloca todo en una bandeja de horno con un chorrito de aceite y una pizca de sal.
Consejo:
No cortes la cebolla demasiado pequeña: el asado necesita piezas grandes para desarrollar dulzor sin quemarse.
- Asa las cebollas en horno precalentado a 190 °C durante 35–40 minutos, hasta que estén bien doradas y muy tiernas.
- Mientras tanto, tuesta ligeramente las almendras en una sartén sin aceite, solo hasta que desprendan aroma.
- Coloca las cebollas asadas, el ajo, las almendras y parte del caldo en el vaso de la batidora.
- Tritura hasta obtener una salsa fina.
- Añade más caldo poco a poco hasta lograr una textura cremosa y fluida.
- Pasa la salsa a un cazo, ajusta de sal y calienta suavemente 5–10 minutos para que se integren los sabores.
Consejo:
Si la salsa queda demasiado espesa, corrígela siempre con caldo caliente, no con agua.
- Sirve la salsa caliente o templada.
- Funciona especialmente bien con solomillo, pollo al horno, verduras asadas, setas salteadas o incluso como base de un guiso corto.
Consejo:
Esta salsa mejora con reposo: preparada el día anterior gana profundidad y equilibrio.
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