Formas de preparar la butifarra catalana del Pagès
La Butifarra Catalana del Pagès puede disfrutarse de muchas maneras. Una de las preparaciones más representativas es la clásica “butifarra amb seques”, donde este embutido se cocina a la sartén junto con judías blancas, resultando en un plato sabroso y muy reconfortante.
Este embutido fresco es extremadamente versátil y se adapta perfectamente a múltiples recetas. Es un ingrediente esencial en la tradicional escudella, en cocas saladas, en las típicas habas a la catalana, para dar sabor a platos de pasta o incluso como relleno de verduras como tomates, berenjenas o calabacines. En la costa mediterránea, las elaboraciones con Butifarra Catalana del Pagès son muy comunes, reflejando su profundo vínculo con la cocina regional.
Una manera especialmente sabrosa de degustarla es servida con pan de payés artesanal, ligeramente tostado y untado con tomate maduro, aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal, conocido como “pa amb tomàquet”, o bien acompañada de una buena salsa "all i oli".
Receta básica de butifarra fresca
Generalmente para prepararlas se debe picar finamente un kilo de carne magra de lomo de cerdo y luego se condimentan con pimienta (en una proporción de 5 gramos por cada kilogramo de carne) y sal (10 gramos por cada kilogramo de carne). Esta mezcla es amasada manualmente y luego se embute en intestinos gruesos o tripas de cerdo. Luego, es marcado el intestino a cada palmo aproximadamente con hilo grueso de algodón y se separa en diferentes butifarras, sin cortar, enrollando cada una con la tripa. Luego se hacen reposar sobre papel absorbente y se refrigeran. Se suelen añadir otros condimentos, como perejil y ajo picados, setas picadas (níscalos o setas de calabaza) o miel, entre otros.